Adicción al destino

Cuando empecé la carrera profesional, me fijé el objetivo de titularme en 4 años. Me enfoqué de tal manera, que olvidé relacionarme, divertirme y vivir intensamente esa etapa. Cada semestre, cada materia, lejos de ser algo satisfactorio, era motivo de estrés. Quería saber el temario por adelantado, hacer los trabajos y proyectos, sentía erróneamente que de esa manera cumpliría el objetivo y sería feliz. 

Ahora que han pasado varios años, me doy cuenta del tiempo que perdí al no vivir en el entorno que correspondía, disfrutar a mis compañeros y esa etapa tan linda, viviendo en un futuro que eventualmente llegaría.

Nos enfocamos tremendamente en la meta u objetivo, que nos olvidamos de disfrutar cada paso del proceso para lograrlo, saltando hacia mañana o sintiendo que al día le faltan horas para poder hacer todo lo que queremos. Reflexionando sobre mi pasado, me doy cuenta que soy adicta al destino.

El reconocido psicólogo inglés, Robert Holden, quien es considerado como el principal experto en la búsqueda de la felicidad, introdujo el término de adicción al destino en 2011, en su libro titulado Authentic Success (Éxito Auténtico), donde lo define como:

Un comportamiento compulsivo, compuesto de una creencia errónea de que la felicidad está en la siguiente etapa de tu vida.

Él se refiere a que siempre estamos pensando en la siguiente situación y nos tratamos de convencer, a nosotros mismos, que con la próxima acción que tengamos, seremos felices o estaremos bien, olvidándonos de vivir este mismo instante. 

Ser adicto al destino, no es nada malo, a todas nos ha pasado. Estamos viviendo un ritmo acelerado, impulsado por la tecnología y por estar al día, lo cual nos hace pensar y actuar más rápido.

Ahora bien, ¿cómo saber si soy adicta al destino? Aquí te presento un pequeño test:

  1. ¿Te sientes feliz en este momento? 
  2. ¿Sientes que tu felicidad depende de circunstancias ajenas a ti o que no está en tus manos?
  3. ¿Te sientes la mayor parte del tiempo insatisfecha con lo que haces?
  4. ¿Sientes que las buenas oportunidades están por venir?
  5. ¿Te alegras cuando es viernes o se termina la semana y no te entusiasma mucho empezarla?
  6. ¿Siempre, o la mayor parte del tiempo, andas corriendo?
  7. ¿Te preocupa mucho lo que no ha sucedido aún?
  8. ¿Cuando te encuentras haciendo algo, estás pensando en lo que harás después?

Si respondiste que si a la mayoría de estas preguntas, probablemente estés teniendo una adicción al destino. Aclaro, esto NO es un diagnóstico, más bien una invitación a reflexionar y  platicar sobre el tema. En BalanceArte siempre te recomendaremos acudir a terapia.

Si sospechas que este podría ser tu caso, quiero compartirte 3 sencillos tips que puedes comenzar a poner en práctica desde ya:

  1. Haz un alto y respira profundo. Disfruta del viaje de la vida, la cual se vive día a día, momento a momento, apreciando y disfrutando en donde estamos, no esperando estar en otro lugar.
  2. Da lo mejor de ti. No esperes a ser feliz, sé feliz ahora, en este mismo instante. Nuestras creencias se forman con base en nuestros pensamientos y esos pensamientos es lo que decidimos, cada uno de nosotros, que entre a nuestra mente. Hagas lo que hagas, por más mínimo o trivial que sea, hazlo lo mejor que puedas. Esto te dará una sensación de bienestar y satisfacción de haber dado lo mejor de ti.
  3. Agradece.  En donde estás ahorita, es en donde te corresponde estar. Debemos ser agradecidas por todo el aprendizaje y cosas buenas que nos está enseñando la situación y momento que estamos viviendo hoy.

Empecemos a trabajar en esa adicción al ¿qué pasará después?, es bueno hacer planes y tener metas, pero es aún mejor disfrutar de ese camino y ¿por qué no? aprender a aceptar cuando la vida nos juega de manera adversa presentándonos algo que no esperábamos o planeabamos. Demos un paso a la vez de manera consciente, sin apresurarnos a lo siguiente, enfocándonos en lo que vivimos, sentimos pensamos hoy.

Muchas veces la vida nos pone un alto. A veces el mismo cuerpo nos lo pone cuando requerimos reposo o atención médica.  Lo ideal es hacerlo consciente, por ejemplo, hacer una cosa a la vez y pensar en lo que estamos haciendo, de tal manera que la satisfacción será mayor, así como el enfoque y concentración en dicha tarea.

No debemos de perder de vista que, como dice el dicho, “todo llega a su tiempo”. Y para tener un mejor futuro, debemos de tener un mejor presente y vivir la vida que siempre hemos querido.

Jacky Minakata

Tapatía de nacimiento, chilanga de corazón. Psicóloga organizacional es mi profesión. Recientemente me mudé a mi ciudad de origen con mi esposo e hija para emprender negocio propio. Desde siempre he sido de salud precaria, lo que me ha hecho valorar y apreciar la vida intensamente. Me encanta leer, ver documentales y series de TV, así como hacer ejercicio y las manualidades. Disfruto enormemente ayudar a que los demás sean mejores. Siempre que se puede, dono sangre.

Comments (1)

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    Adriana Vargas

    Me encantó estamos tan enfrascados en la rutina que muchas veces se nos va la.vida y no disfrutamos como deberíamos.
    Felicidades Jacky

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