Sé tu propio estereotipo de belleza

¿Constantemente te preguntas si eres lo suficientemente atractiva? o ¿no dejas de compararte con la chica que sube fotos todos los días a Instagram con un cuerpo escultural y una vida aparentemente perfecta?

Si este es tu caso, acompáñanos en BalanceArte a platicar sobre los estándares de belleza y cómo los nuevos medios de comunicación perpetúan estos cánones.

Mujeres y hombres alguna vez nos hemos cuestionado si somos lo suficientemente atractivos, o por supuesto, todos en algún momento nos hemos comparado con figuras públicas que parecen perfectas y nos hemos preguntado: ¿por qué yo no soy así?; inclusive hemos negociado con seres supremos para que nos den más nalgas que inteligencia o simplemente terminamos odiado la vida por darnos cosas que no queremos.

Los estándares de belleza se instauran en nosotras desde pequeñas, incluso desde antes de tener capacidad reflexiva y pensamiento crítico para cuestionarnos lo que vemos. Se implantan en nuestra mente y no nos abandonan, y cuando logramos deshacernos de ellos, para ese entonces, ya dejaron ciertas marcas en nuestra salud mental y muchas veces en nuestro cuerpo.

Y es que, la belleza siempre ha sido un tema debatido y explotado durante todos los tiempos, desde la prehistoria se sabe que existían los cánones de belleza, evolucionando con el paso del tiempo hasta la representación que ahora vemos en los nuevos y viejos medios de comunicación.

“La belleza es un reino muy corto” dijo alguna vez Sócrates, pero yo diría que es subjetivo, todas y todos somos distintos. De seguro te estás diciendo a ti mismo: “pero es que hay gente bonita y gente fea”, y yo te pregunto ¿según quién?, ¿en qué nos basamos para decir qué es bonito y qué es feo?, ¿quién dijo que las mujeres bonitas son blancas, delgadas con vientre plano, altas, dentadura perfecta y cabello largo?, ¿quién nos dijo que las mujeres debemos de ser perfectas?

Muchas de las cosas que creemos bonitas nos han sido inculcadas por los medios de comunicación. Las que somos “Milenials” hemos crecido con la televisión y las revistas, crecimos leyendo o Eres, y si éramos más grandecitas algunas leíamos veintitantos. A nuestra generación también nos ha tocado los nuevos medios de comunicación: las redes sociales.

¿Cuántas horas te pasas viendo perfiles y fotos de chicas que consideras guapas?, ¿cuánta frustración te genera ver esas imágenes?, ¿cuántas veces suspiras enojada por no tener el cuerpo o el dinero?, ¿cuántas veces sueñas despierta siendo otra mujer?, una que sí cumpla con los estereotipos.

Estamos todos los días expuestos a vidas alternas y a supuestas perfecciones que no nos representan, todos los días tú, yo o nuestras hijas están expuestas a imágenes de mujeres en bikini sin estrías, a chicos viajando por el mundo que parecen tenerlo todo, expuestos a algunos “influencers” sin consciencia social que no saben lo que representa su imagen en la vida de los demás.

¡Sí!, los estándares de belleza pasaron de los medios tradicionales o los medios actuales y tienen el mismo concepto: mujeres que no nos representan, mujeres que solo representan a una parte de la población, pero no a la diversidad que existe; ¿en dónde están las mujeres chaparritas?, ¿en dónde están las mujeres gorditas o las muy flaquitas?, ¿y las mujeres morenas?, ¿en dónde están las estrías y la celulitis?, ¿en dónde están las imperfecciones en la cara?, ¿en dónde está la realidad y las mujeres habituales?

Pasamos horas navegando en internet buscando recetas para el cuidado de la piel, nuestro cabello o cómo modificar ciertas partes de nuestro físico. ¿No te parece “extraño” que lo más buscado y las youtubers más exitosas se dedican a dar consejos de belleza, maquillaje y moda o que lo fitness sea lo de hoy?. Estamos tan obsesionados con nuestros cuerpos que nos aferramos a estándares, buscando siempre transformar nuestro cuerpo y otras tantas detestándolo, que incluso hemos dejado de comer.

La pertenencia a los grupos y la aprobación de los demás son factores importantes para que todo esto ocurra y si bien no es fácil cambiarlo de la noche a la mañana, aquí te dejo unos tips para empezar a ser tu propio estándar de belleza y te sientas orgullosa de todo, hasta de lo malo que piensas que tiene tu cuerpo:

  1. Mostrémonos más humanos: no somos perfectos y nadie lo es, no existe la perfección desde ningún punto, dejemos de buscar algo que no existe. Seamos más humanos, mostremos que tenemos malos días, que nos equivocamos y tenemos cicatrices que nos ha dado la vida. Dejemos de subir fotos donde nos veamos perfectas y posteemos fotos donde nos veamos reales, mostremos lo que somos y no lo que otros quieren de nosotros.
  2. Hay espejos: ¡esto no te va a gustar!, pregúntante ¿cuántas veces tus conversaciones se centran en el físico de alguien?: “ay que feo pelo, ay estás gorda, que flaca eres, ay que horror que tenga granos”. Oigan la mayoría tenemos espejos en nuestras casas, si no tienes nada bueno que decir NO DIGAS NADA.
  3. Tu salud mental está primero: si bien las redes sociales no son la causa de las obsesiones de belleza, sí es un factor que venera la imagen. Somos una generación obsesionada con el reflejo de nuestras vidas; deja de martirizarte viendo fotos de otras personas y por supuesto deja de compararte, eres única. Deja de obsesionarte con lo que vemos que parece perfecto, porque no sabemos realmente lo que la otra persona hizo o está pasando para mostrar algo. Te sugiero que si todo eso te hace daño, deja de seguir mujeres perfectas y busca mujeres que si te representen.
  4. No eres monedita de oro: ¿te han dicho fea?, ¿te han dicho que no les gustas?, ¡que importa lo que digan los demás!, ya lo dijimos la belleza es subjetiva, eres hermosa así que quiérete tú, gústate a ti.
  5. Eres tu propio estereotipo de belleza: deja de querer encajar en estereotipos que no tienen nada que ver contigo, pon de moda lo que eres y lo que representas. La belleza del cuerpo trasciende más allá de las tallas, las estrías o las curvas; la belleza es efímera y solo logrará trascender cuando el cuerpo se convierta en amor propio. Ama tus imperfecciones, tu color de piel, tu peso; ve rompiendo en la vida con los modelos, sal a vivir sin reflectores y con un anuncio que diga: “yo soy mi propio estereotipo de belleza.”

¿Qué te parece?, te retamos a comenzar a trabajar en tu propio concepto de belleza. Solo me queda dar un consejo y es a todas las personas que tenemos la fortuna de poder mandar un mensaje a la sociedad: seamos conscientes de lo que nuestro mensaje o nuestra imagen representa, mostrémonos humanos y demostrémosle a las nuevas generaciones que se pueden equivocar y que no tienen que seguir ningún patrón: demos un mensaje de amor propio.

No olvides contarnos tu lucha contra los cánones de belleza, comparte este escrito para que más mujeres se unan a la diversidad. Te invitamos a usar el hashtag: #SoyMiPropioEstereotipoDeBelleza. Y como dijo Confucio: “Cada cosa tiene su belleza pero no todos pueden verla.”

Paloma Palacios

Alvaradeña de nacimiento, jarocha por geografía y mexicana cautivada; me llamo Paloma y soy psicóloga de vocación, maestra por generación, escritora de corazón, poeta analfabeta, lectora fugaz, fotógrafa novata, viajera de sueños y libre por decisión. Amante de las papas y las wings, el dibujo, los museos, las bicicletas, el aprendizaje y la vida. Estoy en la etapa de adaptación a la vida adulta y sus implicaciones, enamorada de un comunicólogo, mamá gatuna de Masha y obsesionada con los artículos de papelería. Escritora de la sección de Psicosalud y de la sección de viajes en BalanceArte. Una de mis metas es que la psicología sea para todos, es por esto que les compartiré un poco de mis conocimientos de psicología y educación, así como todo lo que pueda contribuir para que tengamos una vida sana y apostemos a la salud mental.

Comments (1)

  • La batalla para aceptar mi cuerpo - Kathartiko Blog

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