Recupérate de las vacaciones

¡Regresa al buen camino!

Se han terminado las vacaciones, temporada en la que suele ser muy común subir de peso, debido a que la mayoría de las personas se dan el permiso de comer de todo y en abundancia; con decirte que, ya hasta pasó la época de eventos relacionados con las fiestas patrias –que aplica, sí eres mexicano-, y después del remordimiento, muchos toman la decisión de regresar al buen camino:iniciar o reiniciar un estilo y/o plan de alimentación saludable.

Es por ello que en BalanceArte, nos gustaría compartirte una serie de sugerencias o acciones, con las que puedes ayudarte a recuperar los buenos hábitos, así como desempolvar o incluso mejorar la lista de propósitos que te planteaste a inicio de año y lograr cerrar lo mejor posible estos últimos meses antes de que termine el año.

REINICIA CON LO BÁSICO

1. A la báscula

Sé que a muchas mujeres les gustaría saltarse este paso, debido a que no es una actividad agradable, pero considero que es esencial, ya que es la que nos ayuda saber donde estamos -nos da ubicación en el mapa- y nos permite poder definir una meta a alcanzar en forma realista.

Si tú eres de esas mujeres que con solo escuchar báscula te paralizas, que con el hecho solo de pensarlo experimentas una desagradable sensación, y por lo tanto estás muy renuente, no es la única manera de saber de donde partimos para crear una meta, lo puedes hacer también por medio de medidas corporales. Te recomiendo entonces medir las 4 circunferencias típicas: Busto, Cintura, Abdomen (a la altura del ombligo) y Cadera.

Pero, si por el contrario, es el caso de estar con toda buena actitud, te recomiendo hacer las dos: pésate y mídete. Cualquiera que decidas hacer o ambas, te sugiero lleva un registro o bitácora, podrías hacerlo cada 15 días.

2. Recupera la buena hidratación

Es bien sabido que la hidratación es uno de los recursos más baratos para recuperar la figura. Además de que ya se sabe que muchas personas comen de más cuando están deshidratados, debido a que al cuerpo le falta agua natural y trata de obtenerla a través del consumo de los alimentos.

Hoy en día, muchos estudios demuestran que la ansiedad o el famoso antojo, se reduce de manera considerable al estar bien hidratada, porque a nivel celular es necesario tener un porcentaje mínimo de agua para realizar las funciones metabólicas y cuando este falta, el cuerpo inicia una etapa de letargo y estrés al mismo tiempo, que se refleja en estados de ansiedad o falta de energía.

Así es como llegamos a tu segunda tarea: conocer cuánto de agua estás tomando de manera regular, te sugiero contabiliza la cantidad de agua natural que tomas durante 3 o 4 días, no cuentes ninguna otra bebida que no sea agua 100% natural, por lo que los tés o infusiones, jugos agua de sabor sin calorías o café no cuentan. Ya que tengas el dato, añade 1 vaso de agua natural a tu consumo actual y por semana ve anexando de vaso en vaso, hasta que logres llegar a tu requerimiento.

Nota: Si tienes duda de cuanto es tu requerimiento puedes revisar en el articulo “Comiendo Balanceado en Cuaresma” en la que recomendamos 35ml x kg Peso, en ese articulo podrás también encontrar otros consejos.

3. Define lo que no te cuesta tanto trabajo cambiar

Creo que todas tenemos algunas cosas que podemos hacer o dejar de hacer sin mayor problema, que pueden apoyar para que este reinicio sea más sencillo. Observa y define con qué acciones estás dispuesta a empezar que no resulten increíblemente tediosas. Reconoce cuáles contribuyen a mejorar tu salud y, que por lo general, te salen de manera natural o las haces bien.

Te comparto una lista de actividades que pueden no ser tan complicadas, haciendo una o varias al mismo tiempo pueden contribuir a regresar al buen camino:

  • Tomar 1 vaso de agua natural todos los días al despertar.
  • Consumir 1 taza de té con efecto antioxidante o que mejore la digestión en las mañanas, como té verde  o manzanilla o hierbabuena o jengibre.
  • Reducir el consumo de azúcar o sustituir el azúcar refinada por azúcar mascabado.
  • Disminuir o evitar el consumo de refrescos o bebidas carbonatadas.
  • Reducir el consumo de alimentos empaquetados o altos en sodio.
  • Promover el consumo de verdura en cada una de las comidas principales.
  • Preferir el consumo de carnes blancas, en especial el filete de pescado.
  • Incluir una porción de semillas naturales como refrigerio o snack.
  • Preferir el consumo de frutas con bajo índice glucémico.
  • Incluir fibra natural en la dieta, como la linaza natural molida.
  • Evitar cenas pesadas, buscar opciones de platillos ligeros antes de dormir.
  • Reduce las porciones de poco en poco, en especial de alimentos harinosos.
  • Trata de no saltarte comidas, para no generar estados de ansiedad.
  • Incluye con moderación grasa vegetal, como el aguacate o aceite de oliva.
  • Mastica al máximo los alimentos, para promover saciedad natural.
  • Toma agua natural entre bocado y descansa los cubiertos con frecuencia.
  • Realiza ejercicio de manera frecuente, puede ser caminata sencilla.
  • Date un tiempo para la relajación, como meditar o un masaje.
  • Procura un sueño de calidad, cuida el numero de horas y entorno.
  • Escucha las necesidades de tu cuerpo, aprende a distinguir las señales.

4. Genera una lista de acciones para lo que te cuesta mucho

Una vez identificado y llevado a la práctica lo relativamente sencillo, es momento de trabajar en lo difícil. Para eso te sugiero generar en tu bitácora una lista de las acciones que consideres complicadas, acomódalas en relación a lo difícil que sientes que pueden ser, y fija un periodo de tiempo para trabajar en cada una de ellas, no te apresures a hacer todas al mismo tiempo o que en un tiempo récord o hacerlas a la perfección, céntrate en poder cambiar cada una pero a tu ritmo, la clave es ser constante.

Por ejemplo:

Si lo que te cuesta trabajo es masticar al máximo los alimentos y por lo regular siempre comes casi sin masticar y por ello introduces grandes cantidades de comida, observa en cuanto tiempo lo comes o cuantas masticadas en promedio haces para cada bocado, después define un numero mínimo de tiempo o de mordidas que debes darle a cierto alimento y trata de ser muy disciplinada con esa tarea, hasta que logres hacerlo de manera más natural.

O si para ti, hacer ejercicio es un completo martirio, inicia con solo 10 minutos y busca la actividad o rutina que te parezca más agradable o que por lo menos no te disguste; sí odias correr, no te enfoque es eso, mejor realizar una lista de actividades o clases (baile o yoga, etc.), que pudieran ser sencillas; en esta etapa de iniciar, cualquier actividad que se disfruta es mejor que en comparación con hacer la rutina que está de moda o que todo mundo dice que es la mejor para bajar de peso, pero que para ti es completamente un suplicio o un castigo.

5. Ponte en marcha

Dicen que Roma no se creó en un día, por lo que te sugiero reiniciar a tu ritmo, sí tú consideras que puedes regresar a toda una rutina saludable desde el primer día, sin mayor tormento hazlo, no dejes para otro día lo que puedes iniciar sin problema; pero si por el contrario consideras que iniciar o volver a tu rutina es muy complicado en este momento o durante todo el año no lo has hecho y siempre lo pospones, pon en marcha alguna acción, por pequeña que sea te aseguro que es un paso para adelante y con ello contribuirás a crear una estrategia para mejorar tu calidad de vida.

Nunca es malo darnos la oportunidad de comer cosas que nos gustan o compartir en familia o con las personas que amamos un delicioso platillo, creo que la clave de darse esos pequeños momentos sin llegar sobrepasarnos, si logramos tener una base de  alimentación saludable todo el año, y en forma ocasional nos permitimos esas pequeñas salidas pero con moderación y total consciencia, no tendrían porque generar estragos.

Yesi Avellaneda

Soy Nutrióloga Clínica, creadora de Conciencia en Alimentación y co-fundadora de MySelf System, método concebido para ayudar a la mujeres a desarrollar estrategias enfocadas a la pérdida de peso, promoviendo una sana relación entre la alimentación y las emociones. Vivo en la Ciudad de México, soy Especialista en Nutrición Bariátrica, brindo herramientas para la re-educación de hábitos de alimentación, el fomento al ejercicio y el acompañamiento terapéutico, para fomentar un estilo de vida saludable. Considero que cualquier tema relacionado con el peso y la alimentación, se debe trabajar desde todos los ángulos para lograr un cambio integral y definitivo.

Comments (1)

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    Dave

    ¡Muy fresco! ¡Algunos puntos extremadamente válidos! Le agradezco que haya escrito este artículo y también el resto del lugar en la web es realmente bueno.|

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