Reencontrándome en la cocina

Siempre hay algo bueno que rescatar de situaciones como la que vivimos ahora, esa pandemia que nos mantiene en cuarentena y sin poder hacer lo que comúnmente estábamos acostumbrados a disfrutar, como: salir con los amigos, un paseo corto solo para tomar aire, el after office (sin falta los jueves), ir de compras relajadamente. Y sí, repito que a pesar de todo ello, algo bueno hemos de sacar.

Las redes te inundan de cosas nuevas que deberías estar haciendo, sinceramente cada una debería decidir qué hacer y qué sentir; lo admito igual me causa frustración, pero estos días me ayudaron a reconectarme con una pasión que tenía abandonada por las típicas excusas: Falta de tiempo, flojera, la practicidad… sin querer dejaba de lado mi mini intento de chef interna.

Realmente no recuerdo en qué momento aprendí a cocinar, ni siquiera qué fue lo primero que preparé, y mucho menos cómo lo aprendí; lo que sí recuerdo siempre es la tranquilidad y felicidad que me causa cocinar, claramente, sin que nadie me apresure ni me diga cómo debería ser, porque si algo me encanta de la cocina es simplemente dejarme llevar y experimentar.

Sin restaurantes ni apps de comida por delivery, volví a la cocina, sin mandil, pero con suficientes ganas otra vez de experimentar; y ustedes dirán ¿a qué va todo esto? Bueno… entre la distancia y la nostalgia, llegaron a mi mente 2 comidas que siempre me recuerdan a la infancia: las croquetas de atún y el pollito empanizado. Así que decidí poner manos a la obra y las convertí en una versión más saludable y ¡se las quiero compartir! Porque extrañamos la sección de videorecetas, pero por logística lo haremos foto-receta.

  • Croquetas de atún

Recuerdo bien que hubo una época en que mi papá nos llevaba, a mi hermano Roberto y a mi, saliendo de la escuela a la comidita económica, nuestro famoso “Mickey’s”; lo sé, no es una comida que me recuerde al hogar, pero me hace revivir esos momentos en que nos tocaba comer a los 3 fuera de casa. Mamá trabajaba hasta tarde así que, complicado esperarla, tampoco es que le guste cocinar en realidad, siempre le hago bromas con ello; papá trabajaba, y en ocasiones no le daba el tiempo de prepararnos algo y salíamos hambrientos.

Llegar a Mickey’s era pensar en: croquetas de atún, de verdad, siempre han sido mis favoritas, y el momento en que cerraron el local, esa tristeza me inundó al saber que no volvería a comerlas. Uno de los tantos domingos de cuarentena, se vino ese sabor a mi mente y dije “Tengo que hacer croquetas de atún lo más similar posible en una versión completamente nueva”; y ahí les va:

Para 4-5 croquetitas, necesitas:

  • 1 lata de atún bien escurrida
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de harina de avena o de quinua
  • ¼ pimiento finamente picado
  • Cilantro y cebolla finamente picadas
  • Sal al gusto
  • Pizca de cúrcuma o paprika

Coloca todo en un bowl, y mézclalo hasta que quede una masa homogénea y fácil de manipular, si armas una bolita y se te pega en las manos, añade un poco más de la harina para que quede en su consistencia ideal. Ve formando bolitas, las aplanas para que quede como hamburguesita (sí, mi versión es en esa forma).

Calienta una sartén antiadherente o añade un poco de aceite de oliva, coloca las hamburguesas a fuego bajo. Voltéalas cuando esté cocinado ese lado y tenga un color tipo tostadito.

Para acompañar:

  • 1/3 aguacate pisado
  • 1 mano de espinaca
  • 4 hojitas de albahaca
  • Sal

Licúa le espinaca con la albahaca y la sal, añade un poco de agua para que sea fácil. Escurre lo que quede de líquido y solo intenta usar lo homogéneo, añade al aguacate pisado y mezcla.

¡Sírvelas y disfruta tanto como yo lo hice!

Y ahora…sí viene una receta que me recuerda a casa, el pollito empanizado, ya fuera carne o pollo, me encantaba llegar al hogar y llevarme esa sorpresa ¡Lo máximo! En ese entonces lo amaba con puré de papá pero bueno, en esta versión lo eliminé, porque ya iba a ser muchito para mi pero, si quieren acompañarlo así, adelante, seguro les fascinará. Esta receta la hice como si fueran nuggetcitos, por si tenemos alguna mami por acá leyéndonos, pueda prepararla para los niños que se vuelven ultra crazy con los Nuggets.

Para 8 nuggets necesitas:

  • Aprox. 180 gramos de pechuga cortada en trocitos
  • 2 huevos batidos
  • 1 ajo picado
  • 1 pizca de jengibre
  • Sal al gusto
  • ½ taza de avena molida o en hojuela (les recomiendo molida)
  • Cilantro picado finamente

Una vez cortado el pollo, déjalo unos 10 minutos en la mezcla de huevo, ajo, jengibre y sal. Posteriormente pásalo por la mezcla de avena molida con cilantro y cubre bien. Puedes irlos colocando en una bandeja o cocinarlos directamente. Personalmente, preferí cubrir todos los Nuggets y después, empecé a cocinarlos en una sartén con aceite de oliva, recuerda que es una receta más saludable así que no es necesario tanto aceite.

OJO: Usa fuego bajo porque debes tener paciencia a que se cocine perfectamente el pollo por dentro; de ambos lados.

Para acompañar:

  • 1 calabacita rayada
  • 1 manojo de albahaca
  • 4 nueces
  • 1 Chorrito de leche vegetal o de tu preferencia
  • Sal

La calabacita puedes comerla cruda, a mi no me gusta mucho de esa manera, así que la cociné en la sartén un ratito. Licúa el resto de los ingredientes con un chorrito de leche vegetal o deslactosada. Debe quedar en consistencia cremosa, y lo mezclas con la calabacita.

Para servir, coloqué una cama de la calabacita al pesto, acomodé los Nuggets y puse un poquito más de nueces porque amo los frutos secos.

En caso no te guste la calabacita, puedes sustituir por zanahoria o solamente hacer la crema y usarla como una especie de dip para tus Nuggets.

Son recetas súper súper fáciles y para mí, han sido una bocanada de recuerdos, de amor, y de hogar; justo lo que en estos tiempos necesitamos, y yo al tener a la familia tan lejos… fue reconfortante.

Si las preparan me harán la más feliz, así que compártannos sus fotos, ya saben que pueden encontrarnos en Facebook e Instagram.

 

Natalia Pérez Alcolea

Dicen que hogar es donde está tu corazón, el mío se divide entre mi increíble país México al cual extraño cada día y mi actual lugar de estadía, Perú. Siguiendo un sueño me mudé a estudiar a Lima, comprobando que adaptarse al cambio es difícil pero posible. En poco tiempo me he redescubierto y redefinido, como una mujer amante de la libertad, adicta al chocolate, pseudo catadora de vino de noche y de café en el día, me encantan las idas a los museos, siempre busco algo nuevo para no perder mi capacidad de asombro, y lo que no cambia, fanática de los unicornios. Soy arquitecta de profesión, estudiante de marketing, creyente de los hábitos saludables y balanceados de corazón, creadora de algunas recetas saludables, escritora en práctica y en búsqueda de ser mejor. Editora y escritora de la sección de estilo de vida en BalanceArte.

Comments (2)

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    Roberto Pére Mama

    Fabuloso bella manera de recordar tiempos bellos que disfrute con Uds dos . Que se extrañan pero que felicidad me da que estés retomando tus pasiones por la comida y postres saludables siempre serás una exitosa en todo lo que te propones nuevamente felicidades y enhorabuena besos

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    Jacky

    Lindos recuerdos y excelentes recetas que pondré en práctica enseguida. Muchas gracias por compartirlas. Besos

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