Bulimia y Anorexia: nuestro fallo como sociedad

 

¿Cuántas de nosotras hemos escuchado alguna vez: «qué gorda, ponte a adelgazar, las flacas son más bonitas»?, ¿cuántas de nosotras hemos intentado hasta el cansancio bajar de peso?

La relación de amor y odio con la comida se ha convertido en una obsesión y en un problema de salud pública. Cientos de personas sin importar género, ni edad se someten a rigurosas dietas y planes alimenticios para tener un cuerpo perfecto; y muchas de esas personas experimentan trastornos alimenticios.

Seguramente alguna vez has escuchado hablar sobre los trastornos alimenticios, ya sea en las noticias o por algún programa de chismes. Pero a pesar de que en los últimos años este tema ha sido motivo de controversia en el mundo del espectáculo y la moda, la desinformación sobre estos trastornos es enorme; seguimos pensando que todo se trata de un capricho y que las personas que lo padecen dejan de comer por gusto.

La realidad es que los trastornos por conducta alimentaria son trastornos mentales (no son por gusto) caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y obsesión por el control del peso. No solo existe la anorexia y la bulimia, también existen otros trastornos como: comer compulsivamente, Ortorexia, Vigorexia, Perarexia, Pica, Potomanía, Drunkorexia, entre otros. Estas enfermedades son consideradas graves porque son sumamente peligrosas para la salud física y mental de quien la padece.

En este artículo hablaremos de la anorexia y la bulimia, dos trastornos de conducta alimentaria que hemos escuchado con mayor frecuencia. Lo primero que hay que decir es que son distintos y si bien tienen características parecidas son enfermedades diferentes.

Por su parte la persona que padece anorexia nerviosa tiene un miedo excesivo e incontrolable por subir de peso, por lo que deja de comer y se restringe de los alimentos, a esto se acompaña de un adelgazamiento extremo. Otra característica importante es que tiene distorsión corporal, se percibe gordo(a) aunque esté por debajo de su peso ideal.

Por otro lado la bulimia nerviosa, al igual que el trastorno anterior, la persona que la padece tiene miedo excesivo e incontrolable por subir de peso y tiene una percepción errónea de su cuerpo, pero por lo que se caracteriza esta enfermedad es que se privan de los alimentos para posteriormente consumir comida en exceso en periodos muy cortos (atracones) y eliminan esos alimentos mediante vómitos auto provocados o por uso de laxantes.

Quien padece estas enfermedades están en una lucha constante con el consumo de alimentos. Realmente tienen miedo de comer, porque para ellos implica el aumento de peso, y tanto el cuerpo perfecto y la aceptación de quien las rodea se ve coartada. Así mismo, se genera un sentimiento de culpa porque sienten que están haciendo las cosas mal y no pueden controlarse.

Puede que estés pensando: “bueno ya, es que no comer no es tan delicado”; la realidad es que todo trastorno alimenticio tiene consecuencias físicas y mentales fatales. Aquí te mencionaré algunas de las consecuencias solo físicas de la bulimia y la anorexia: malnutrición, anemia, pérdida de cabello, desaparición de la menstruación, arritmias, paros cardiacos, baja presión arterial. En caso del vómito inducido en la bulimia los dientes se desgastan; sensibilidad a los cambios climáticos, las glándulas salivales se hinchan; deshidratación, constipación, dolores y calambres estomacales frecuentes, úlceras, debilidad de músculos y lo peor, estas enfermedades tienen como consecuencia la muerte.

Probablemente te estés preguntando ¿cuáles son las causas de que alguien padezca un trastorno como la anorexia y la bulimia? Si bien se conoce factores psicológicos, sociales y biológicos, cada persona se involucra en estas enfermedades por factores distintos. Hablemos de algunos factores psicosociales:

La presión social y los estereotipos de delgadez que se propagan por todos lados son factores importantes. Las personas somos bombardeados todo el tiempo con mensajes erróneos “si eres flaca te quieren, si eres gorda te odian”.

Propagamos el odio a los que no cumplen con lo que según debe de ser la belleza e instauramos en la mente de niños y niñas la perfección y la autocrítica, no se pueden equivocar, tienen que cumplir con todo lo que marca la sociedad.

Crecemos pensando que debemos ser como los ángeles de Victoria’s Secret o en el caso de los niños tan guapos y musculosos como los actores o cantantes de moda, las comparaciones, ya sea con alguien cercano o con algún famoso, nos mortifica la vida a cada segundo.

También, vamos por la vida diciéndole a nuestros hijos que la gordura es motivo de burla y que la perfección se logra si hacemos dietas y ejercicio hasta no poder caminar. Les permitimos a nuestros hijos decirles palabras despectivas a los demás, haciendo referencia de los defectos físicos.

Después de todo esto, llega un momento que una chica decide cuidar su cuerpo por la presión de sus amigas, de su familia y la sociedad en general, convirtiéndose en una obsesión. Llega un momento que le hemos destrozado su autoestima, la hacemos sentir fea, poco amada; pero tampoco le hemos dado herramientas para conocerse y saber que no tiene que ser perfecta, ni ser alguien más.

Después de burlarnos por su peso y hacerla sentir que no vale nada si no es lo suficiente delgada, le decimos loca porque tiene miedo a engordar. Y cuando es lo suficiente delgada le decimos: “anda chica ve a comerte una hamburguesa” o “estás en los huesos, ¿no te da vergüenza?”. En resumen los mayores factores es que hemos fallado todos como sociedad, a tal grado que las personas dejan de comer porque no los aceptamos como son.

El objetivo de este artículo es crear conciencia del daño que les hacemos a todos al emitir comentarios respecto a su cuerpo; del daño que les hacemos a nuestros hijos diciéndoles que tienen que ser perfectos, que tienen que ser delgados. Del daño que le hacemos con el ejemplo de nuestras dietas rigurosas, de nuestros complejos y de nuestras constantes quejas con nuestro cuerpo y el de los demás.

¡Sí!, también hay tips para las chicas y por supuesto para los chicos, porque los trastornos alimenticios son enfermedades sin género. Lo primero que te voy a decir si estás pasando por algo así es que: no estás loca y no estás sola. En BalanceArte te dejamos unos tips para ayudarte a ganar está batalla:

  1. Dilo: lo primero que tienes que hacer es decirlo. ¡Sí!, ya sé que no es tan fácil, pero dile a las personas más cercanas lo que está pasando, lo qué sientes y pídeles ayuda. No estás loca, simplemente tienes una obsesión con el peso, puede que te sientas culpable, pero piensa que le pudo haber pasado a cualquiera y callándolo no te va ayudar de nada. Créeme cuando lo digas vas a sentir alivio.
  2. Ve con especialistas: este consejo es vital, como mencionamos anteriormente, es considerada una enfermedad grave por sus consecuencias físicas y mentales. Y las personas que lo padecen no logran controlarse es como una adicción, por ello necesitas especialistas que te guíen en el camino y te ayuden a recuperar los buenos hábitos alimenticios y a mejorar tu salud mental. Así que ve con psicólogos, psiquiatras, nutriólogos y entrenadores para empezar desde cero y que te ayuden en esté complicado pero posible proceso.
  3. Cambia los pensamientos: la comida no es tu enemigo, el enemigo son los pensamientos negativos. Trabaja en cambiar esos pensamientos que te hacen odiar la comida, aquellos que te restringen los alimentos, aquellos que te generan miedo por subir de peso, todos esos pensamientos que te hagan sentir ansiosa, triste, desesperada, enoja. Piensa de una manera más positiva y recuerda tu puedes contra ese enemigo. Repite: “la comida no es mi enemigo, sino mis pensamientos negativos, soy fuerte y no tengo que ser perfecta.”
  4. Sánate: éste es un proceso largo pero puedes lograrlo entendiendo que no tienes que ser perfecta, ni delgada para ser feliz o que alguien te quiera. La única persona que se debe de querer con todas las imperfecciones que te encuentres eres tú misma, deja de lado los demás y enfócate en amar ese cuerpo. Y por supuesto, para sanarte, debes de conectarte con las cosas que amas y de recordar que la comida es el motor de vida, no el peso.

Finalizamos asegurándote que puedes salir de esto, muchas personas lo han logrado, tú también puedes. No olvides contarnos tu lucha contra los trastornos alimenticios, comparte este escrito para que toda la sociedad nos hagamos consciente de nuestro papel.

Paloma Palacios

Alvaradeña de nacimiento, jarocha por geografía y mexicana cautivada; me llamo Paloma y soy psicóloga de vocación, maestra por generación, escritora de corazón, poeta analfabeta, lectora fugaz, fotógrafa novata, viajera de sueños y libre por decisión. Amante de las papas y las wings, el dibujo, los museos, las bicicletas, el aprendizaje y la vida. Estoy en la etapa de adaptación a la vida adulta y sus implicaciones, enamorada de un comunicólogo, mamá gatuna de Masha y obsesionada con los artículos de papelería. Escritora de la sección de Psicosalud y de la sección de viajes en BalanceArte. Una de mis metas es que la psicología sea para todos, es por esto que les compartiré un poco de mis conocimientos de psicología y educación, así como todo lo que pueda contribuir para que tengamos una vida sana y apostemos a la salud mental.

Comments (2)

  • Encontrando tu balance y motivación diaria con el ejercicio - BalanceArte

    […] Hoy en día, con tanto uso de las redes sociales, que cuentan con contenido actualizado a cada segundo, seguro ya tienes cuentas que te motivan u otras que te generan conflicto. ¿Acaso mencioné conflicto? En efecto, es bastante común que nos queramos comparar con las estrellas del fitness o gente “común” en redes sociales que se ven increíbles o hayan conseguido resultados en un tiempo corto. Esto suele ser un motivo común para rendirte y/o hacer cosas que te pueden hacer daño (Como lo ha mencionado anteriormente la psicóloga Paloma en el artículoBulimia y anorexia: nuestro fallo como sociedad. […]

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  • TCA: Anorexia y bulimia - Kathartiko Blog

    […] trastornos de la conducta alimentaria pero en este artículo vamos a abordar únicamente la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa. Conozcamos las […]

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